BLOCKCHAIN E INTELIGENCIA ARTIFICIAL

12 Dic 2023 | Noticias

1.- Una aproximación a los conceptos de inteligencia artificial y blockchain.

Podemos definir la inteligencia artificial (en lo sucesivo IA) de varias maneras. Me gusta especialmente el concepto que John McCarthy ofrece en este artículo, «Es la ciencia y la ingeniería para crear máquinas inteligentes, especialmente programas informáticos inteligentes. Está relacionada con la tarea similar de utilizar ordenadores para comprender la inteligencia humana, pero la IA no tiene por qué limitarse a métodos que sean biológicamente observables».

La IA tiene como finalidad resolver problemas y para ello se basa en los datos de entrada que maneja. Se trata de un sistema predictivo: analiza los datos con los que cuenta y con base en ellos trata de dar la mejor solución (la más probable) a un problema. También es capaz de aprender de forma que en caso de errar en la solución aportada pueda reajustarse para ofrecer una solución más adecuada la siguiente vez.

La IA ha sufrido un salto cualitativo con el surgimiento de ChatGPT de OpenAI, un tipo de IA generativa que no solo es capaz de aprender del lenguaje natural sino también de códigos informáticos o imágenes.

Como fácilmente puede intuirse las aplicaciones de esta tecnología cada día son más numerosas igual que su potencial de crecimiento, casi infinito.

Debido a que la IA se utiliza en la resolución de problemas y en la toma de decisiones ya se empieza a hablar de un uso ético de la IA ya que los algoritmos que se utilicen pueden dar lugar a sesgos. Imaginemos, por ejemplo, una IA utilizada en la selección de personal que elimine a candidatos con unas determinadas características.

Por ello el desarrollo de marcos éticos para la IA se ha vuelto cada vez más importante, estableciendo los principios y valores que deben guiar el diseño y la implementación de la IA. Por ejemplo, el marco ético de la Comisión Europea establece principios como la transparencia, la responsabilidad y la justicia.

Aunque todavía no existe una regulación legal que aborde todas estas cuestiones un futuro marco ético de la inteligencia artificial deberá establecer que esta tecnología no puede ni debe sustituir la responsabilidad de los profesionales que la utilicen que serán siempre quienes deban responder en caso de fallo o error.

En este orden de consideraciones la UE trabaja en una regulación que pretende garantizar que los sistemas de IA utilizados en la UE sean seguros, transparentes, trazables, no discriminatorios y respetuosos con el medio ambiente. En EEUU el Gobierno está trabajando en un plan para una carta de derechos de la IA para proteger los derechos de las personas frente a la inteligencia artificial.

Como puede observarse lo que se pretende es lograr una IA ética que respete los derechos humanos y los derechos de los consumidores.

Por su parte podemos definir blockchain como un libro de contabilidad compartido e inmutable que facilita el proceso de registro de transacciones y seguimiento de activos en una red. Un activo puede ser tangible (una casa o un coche) o intangible (propiedad intelectual o derechos de contenido económico). Prácticamente cualquier cosa de valor puede rastrearse y negociarse en una red blockchain, reduciendo riesgos y costes para todos los implicados ya que se elimina la figura los intermediarios.

Al almacenar la información de forma inmutable, distribuida y transparente blockchain tiene numerosas aplicaciones al mundo empresarial. Pensemos, por ejemplo, en la posibilidad de hacer un seguimiento de los distintos hitos dentro de una cadena de producción de principio a fin o en el seguimiento que se le puede hacer a un vehículo desde que se vende reduciendo el riesgo de fraude en la postventa. Al mismo tiempo, al permitir una representación en red de cualquier tipo de activo (en lo que se conoce como tokenización o representación mediante tokens) permite multiplicar las posibilidades de inversión y tener propiedades dentro de internet. De ahí que al internet 3.0 basado en esta tecnología se le conozca como el internet del valor.

Dentro de las redes blockchain podemos distinguir las redes públicas (en las que todo el mundo puede ver la información contenida en la red y participar en la misma, como sería el caso de la red de Bitcoin), las redes privadas (aquellas controladas por una organización donde solo puede ver la información y participar quien tenga permiso para hacerlo) y las redes permisionadas o semipúblicas (en las que se puede tener acceso a la información pero se necesita tener un permiso para poder acceder a las mismas).

De lo expuesto podemos ver las ventajas de esta tecnología dentro del mundo empresarial:

– Son redes más eficientes que las tradicionales y se eliminan esfuerzos y duplicidades ya que la información es única y compartida. Al mismo tiempo se elimina la figura del intermediario lo que redunda en la eficacia y en la reducción de costes.

– Son redes más seguras que las existentes hasta el momento ya que, al estar la información recogida en bloques unidos unos con otros, la información no se puede modificar por lo que un ataque malicioso a la red es muy difícil y desde luego detectable de forma inmediata. Cuanto mayor es la red y más distribuida se encuentra, la posibilidad de recibir un ataque disminuye drásticamente hasta hacerse casi imposible como es el caso de la red de Bitcoin que lleva funcionando de forma ininterrumpida desde hace quince años. Ello aumenta la confianza de los participantes en la red que pueden estar seguros de que reciben una información veraz y no manipulada.

2.- Usos combinados de blockchain e IA

Inteligencia artificial y blockchain son dos tecnologías complementarias que ayudan enormemente en los procesos empresariales. Mientras que la inteligencia artificial nos brinda innumerables datos e información para la toma de decisiones, blockchain aporta integridad, seguridad y descentralización.

La inteligencia artificial es probabilística en el sentido de que analizando los datos que maneja ofrece la respuesta más probable. En caso de no acertar se reajusta de forma que en la siguiente ocasión la probabilidad de acierto sea mayor. Por su lado blockchain es una tecnología que utiliza Smart contracts cuya lógica es determinista (en caso de que ocurra la premisa “A” se dará la consecuencia “B”, al igual que ocurre en una máquina expendedora, por ejemplo: si entra un euro en la máquina caerá el producto seleccionado).

En este sentido podríamos decir que la IA es la encargada de evaluar los riesgos y la toma de decisiones con base en los datos que maneja, mientras que blockchain es quien se encarga de ejecutar esa toma de decisiones de forma que los datos queden encriptados, sean inmodificables y todas las transacciones realizadas en las que intervengan esos datos sean trazables.

Como podemos ver son dos tecnologías idóneas para que se produzcan sinergias entre las mismas.

Blockchain permite certificar y trazar los datos por lo que aporta este valor añadido a los datos utilizados por la IA, lo que al fin y a la postre favorece la confianza de los usuarios.

Y es que hoy en día la IA es un proceso centralizado. El usuario final debe confiar en la autoridad central detrás de la IA y en el resultado que esta genera. Si descentralizamos los tres elementos clave de la IA, es decir, los datos, los modelos y los análisis, blockchain puede ofrecer la confianza necesaria para que los usuarios finales adopten y confíen plenamente en los procesos basados en la IA.

Blockchain está preparada para enriquecer la IA aportando confianza en los datos, modelos y análisis.

Un registro basado en blockchain puede, por ejemplo, utilizarse como sistema de gestión de derechos digitales, permitiendo que los datos de los usuarios sean objeto de licencia de forma que se pueda elegir cómo, cuándo y en qué condiciones el proveedor de IA (por ejemplo Google) puede utilizar los datos. De esta forma quedaría registrado el acceso del proveedor a los datos del usuario. Este proceso podría monetizarse. Es lo que se conoce como monetización de los datos personales.

Por otro lado, como ya hemos esbozado, blockchain podría servir para certificar el origen de los datos que utiliza la IA para “entrenar” los modelos de aprendizaje automático que utiliza con la finalidad de dar soluciones a problemas (predicciones). Blockchain podría permitir, además de rastrear la procedencia de los datos, certificar el resultado de las pruebas realizadas previamente que conducen a la predicción.

Esto facilita además cumplir con futuras normativas que exijan la inteligibilidad de las decisiones tomadas mediante IA. Si las decisiones y los puntos de datos asociados se registran mediante transacciones en una cadena de bloques podrán ser auditados, lo que llevará como consecuencia aparejada la transparencia en los procesos que utilicen IA y una confianza plena en las decisiones y resultados derivados de estos procesos, así como una adopción de esta tecnología.

En el otro lado de la balanza, la IA facilita la automatización de los procesos basados en blockchain y smartcontracts. Pensemos por ejemplo en aquellos modelos de IA integrados en contratos inteligentes y que permiten ejecutar transacciones, pagos o compras en función de umbrales y eventos pre establecidos. La aplicación sería casi infinita.

Pensemos por ejemplo en aplicaciones dentro del sector financiero. Al ir a solicitar cualquier tipo de producto financiero los datos del cliente estarán almacenados y verificados en una blockchain de la entidad y la concesión del producto sería automática reduciendo el tiempo de espera, los costes y los riesgos. Otro supuesto de aplicación sería la inversión financiera que podría simplificarse enormemente para el inversor minorista ya que la IA podría tomar la mejor decisión de inversión sin que intervenga la acción del inversor.

Pero podemos pensar en cualquier ejemplo donde podamos automatizar un proceso con variables pre establecidas que den lugar a una acción determinada.

CONCLUSIONES

Hablamos de dos tecnologías que son complementarias y que pueden crear innumerables sinergias. De hecho, y según Fortune Business Insights, se proyecta que el mercado de la inteligencia artificial en blockchain aumente de 220.5 millones de dólares en 2020 a 973.6 millones de dólares en 2027, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 23.6%.

Otro informe de PWC cifra en 15,7 billones de dólares el impacto de la IA sobre la economía mundial hasta 2030, equivalente a un crecimiento del PIB mundial del 14%. Según Gartner, en ese mismo periodo, blockchain aportará 3,1 billones de dólares a la economía mundial.

Sin duda nos encontramos en un momento muy incipiente del uso combinado de ambas tecnologías y los proyectos que las utilizan de forma conjunta aun no son muy numerosos

El avance de IA es imparable y se ha convertido en un actor capaz de cambiar las reglas del juego a nivel global. Tanto es así que algunos líderes mundiales (como Elon Musk) están solicitando la pausa en el desarrollo de la IA por entender que se corren riesgos graves para la sociedad. Han redactado una carta en la que afirman entre otras cuestiones que “La IA avanzada podría representar un cambio profundo en la historia de la vida en la Tierra, y debe planificarse y administrarse con el cuidado y los recursos correspondientes”, decía la carta. “Desafortunadamente, este nivel de planificación y gestión no está sucediendo, a pesar de que en los últimos meses los laboratorios de IA se han visto envueltos en una carrera fuera de control para desarrollar y desplegar mentes digitales cada vez más poderosas que nadie, ni siquiera sus creadores, pueden entender, predecir o controlar de manera confiable”.

Como hemos visto blockchain puede servir para aumentar la transparencia y la confianza en el uso de la IA. Si se potencia el uso de ambas acompañado de las debidas precauciones (éticas y regulatorias) y del destino de recursos necesario desde luego nos hallamos, sin duda, ante la revolución más importante de la historia.

 

 

 

 

 

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